Divorcio de común acuerdo o unilateral
Te asesoramos para presentar el divorcio en forma conjunta o por tu cuenta, con la propuesta sobre vivienda, bienes, hijos y alimentos que exige la ley.
Divorcio, cuota alimentaria, cuidado de los hijos y régimen de comunicación. Te acompañamos con respeto y claridad, buscando acuerdos cuando es posible y firmeza cuando hace falta.
Los temas de familia no son un expediente más: involucran a tus hijos, tu casa y tu tranquilidad. Como abogados de familia en Rosario, te ayudamos a entender tus opciones en un divorcio, en un reclamo de cuota alimentaria o en la organización del cuidado de los chicos, y a elegir el camino que menos desgaste te genere.
La Dra. Dana Rodríguez está a cargo del área. Su enfoque es práctico: escuchar, explicar con lenguaje claro y proponer soluciones que funcionen en la vida cotidiana. Siempre que se puede, priorizamos acuerdos; cuando la otra parte no cumple o hay riesgo, actuamos con firmeza ante los tribunales de familia de Rosario.
El Código Civil y Comercial cambió mucho el derecho de familia: el divorcio ya no requiere invocar causas, se habla de cuidado personal y de responsabilidad parental compartida, y el interés de los hijos está en el centro de cada decisión. Te explicamos cómo se aplica eso a tu caso.
Atendemos en Rioja 1632, en el centro de Rosario, y acompañamos a familias de Funes, Roldán, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez y San Lorenzo.
Profesional a cargo: Dra. Dana Rodríguez. Atendemos en Rioja 1632, Piso 9, Dpto D, Rosario, Santa Fe.
Te asesoramos para presentar el divorcio en forma conjunta o por tu cuenta, con la propuesta sobre vivienda, bienes, hijos y alimentos que exige la ley.
Reclamo, fijación, aumento o reducción de la cuota por hijos. También pedimos alimentos provisorios mientras dura el proceso, para que las necesidades no esperen.
Si no pagan, reclamamos las cuotas atrasadas y pedimos medidas para que se cumpla: embargo de sueldo, retención directa o inscripción en el registro de deudores alimentarios.
Organizamos cómo se reparte el cuidado de los chicos después de la separación, priorizando el cuidado compartido cuando es posible y las necesidades de cada niño.
Si no te dejan ver a tus hijos o el contacto se interrumpe, pedimos que se fije o se respete un régimen de comunicación claro, con días, horarios y vacaciones.
Te orientamos para hacer la denuncia y pedir medidas de protección urgentes, como la exclusión del hogar o la prohibición de acercamiento, y te acompañamos en el proceso.
Redactamos y revisamos convenios de divorcio, alimentos, cuidado y división de bienes para que queden claros, completos y puedan homologarse judicialmente.
Asesoramiento sobre derechos al terminar una convivencia: vivienda familiar, pactos de convivencia, bienes adquiridos durante la unión y compensación económica.
En la primera consulta nos contás tu situación con tranquilidad. Te explicamos tus derechos, las alternativas y cuánto puede llevar cada camino.
Si hay violencia, falta de alimentos o riesgo para los chicos, lo primero es pedir las medidas provisorias que protejan a la familia mientras se resuelve el fondo.
Cuando es posible, negociamos con la otra parte o su abogado un acuerdo claro y sostenible, y lo presentamos para que el juzgado lo homologue.
Si no hay acuerdo, llevamos el caso ante los tribunales de familia de Rosario, aportamos la prueba necesaria y te acompañamos en audiencias y cada decisión.
Desde el Código Civil y Comercial el divorcio no requiere plazos de espera ni invocar causas: puede pedirlo uno solo de los cónyuges o ambos. Si hay acuerdo sobre la propuesta reguladora, el trámite suele ser más ágil. Si hay desacuerdos sobre bienes, vivienda o hijos, el divorcio igual se decreta, pero esas cuestiones se discuten aparte y pueden llevar más tiempo.
Sí. El divorcio puede pedirlo uno solo de los cónyuges, sin necesidad de probar culpas ni de contar con el consentimiento del otro. Quien lo pide tiene que presentar una propuesta sobre cómo quedan la vivienda, los bienes, los hijos y los alimentos. La otra parte puede presentar su propia propuesta, y lo que no se acuerde lo resuelve el juzgado.
La obligación alimentaria de los padres se extiende, como regla, hasta los 21 años del hijo, salvo que quien está obligado demuestre que ya cuenta con recursos suficientes para mantenerse. Si el hijo estudia o se capacita y eso le impide sostenerse, puede extenderse hasta los 25 años. Cada situación tiene matices, así que conviene analizarla con los datos concretos.
No hay un porcentaje fijo en la ley. Se tienen en cuenta las necesidades de los hijos (alimentación, vivienda, educación, salud, vestimenta, esparcimiento) y los ingresos y posibilidades de cada progenitor. También se valora el tiempo y el trabajo que implica el cuidado cotidiano. Por eso conviene reunir recibos de gastos y datos sobre los ingresos del otro progenitor.
Si la cuota está fijada por acuerdo homologado o sentencia, se puede reclamar judicialmente lo adeudado y pedir medidas para asegurar el pago, como el embargo o la retención directa del sueldo. La ley también permite otras medidas razonables, entre ellas la inscripción en el registro de deudores alimentarios. Si todavía no hay cuota fijada, el primer paso es pedirla, incluso en forma provisoria.
Los hijos tienen derecho a mantener el vínculo con ambos progenitores, y quien los tiene a su cargo debe facilitarlo. Si el contacto se corta, podés pedir judicialmente que se fije un régimen de comunicación o que se cumpla el que ya existe. Mientras tanto, conviene dejar registro de los intentos de contacto y evitar discusiones delante de los chicos.
Si estás en peligro, llamá al 911. Para orientación en violencia de género está la Línea 144, gratuita y las 24 horas. Podés denunciar en una comisaría, en la fiscalía o ante el juzgado, y pedir medidas de protección como la exclusión del hogar del agresor o la prohibición de acercamiento. Te acompañamos para que el pedido sea claro y las medidas lleguen a tiempo.
Atendemos en Rosario y Funes, Roldán, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, San Lorenzo.
