Productos defectuosos y garantías
Electrodomésticos, celulares, vehículos o muebles que fallan, y servicios técnicos que no resuelven. Reclamamos la reparación, el cambio del producto o la devolución de lo pagado, según corresponda.
Reclamos administrativos y judiciales contra comercios, proveedores de servicios, bancos y entidades financieras. Te explicamos qué podés exigir y cuál es el camino más conveniente para tu caso.
Un producto que falla y nadie responde, un cobro que no reconocés, un servicio que no se presta como te lo vendieron. Como abogados de defensa del consumidor en Rosario, te ayudamos a pasar del enojo al reclamo: qué dice la ley, qué podés exigir y ante quién.
La Ley de Defensa del Consumidor obliga a las empresas a informar con claridad, a cumplir lo que ofrecen y a tratarte de manera digna. Cuando eso no pasa, hay herramientas concretas: exigir el cumplimiento, la reparación o el cambio del producto, la devolución del dinero y, según el caso, una indemnización por los daños sufridos.
No todos los reclamos necesitan un juicio. Muchos se resuelven con una intimación bien hecha o en la instancia ante los organismos de defensa del consumidor. Cuando eso no alcanza, llevamos el caso a los tribunales de Rosario. Te decimos desde el principio qué vía tiene sentido según lo que está en juego.
Atendemos en Rioja 1632, en el centro de Rosario, y acompañamos a consumidores de Funes, Roldán, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez y San Lorenzo. No prometemos montos ni resultados: evaluamos tu caso con la prueba que tenés.
Atendemos en Rioja 1632, Piso 9, Dpto D, Rosario, Santa Fe.
Electrodomésticos, celulares, vehículos o muebles que fallan, y servicios técnicos que no resuelven. Reclamamos la reparación, el cambio del producto o la devolución de lo pagado, según corresponda.
Cargos y débitos que no reconocés, seguros y paquetes que no contrataste, intereses mal calculados o refinanciaciones impuestas. Revisamos resúmenes y contratos y reclamamos lo cobrado de más.
Deudas inexistentes, ya pagadas o prescriptas que te impiden acceder a un crédito. Pedimos la rectificación o la supresión del dato y, cuando hubo perjuicio, evaluamos el reclamo por daños.
Cuotas que se vuelven impagables, demoras en la entrega, cargos no informados o condiciones distintas a las prometidas. Analizamos el contrato y las alternativas de reclamo contra la administradora y la concesionaria.
Rechazos de siniestros, demoras en la liquidación u ofrecimientos por debajo de lo que corresponde según la póliza. Revisamos las condiciones contratadas y reclamamos el cumplimiento.
Facturación por servicios no prestados, cortes reiterados, bajas que no se toman, permanencias y aumentos no informados. Reclamamos el ajuste de la factura y el cumplimiento del servicio contratado.
Productos que no llegan o no son lo publicado, reembolsos que no se hacen y dificultades para arrepentirte de la compra. Te ayudamos a ejercer tus derechos frente al vendedor y la plataforma.
Contratos que te dejan sin derechos o que le permiten a la empresa cambiar las condiciones por su cuenta, y ofertas que no se cumplen. Evaluamos qué cláusulas pueden cuestionarse y cómo.
Nos contás qué pasó y reunimos lo que tengas: factura o ticket, contrato, resúmenes, publicidades, capturas, números de reclamo y los mensajes con la empresa. Con eso te decimos qué puede sostenerse.
Enviamos un reclamo formal con lo que se exige y el plazo para cumplir. Es la base del caso y, muchas veces, alcanza para que la empresa responda.
Cuando conviene, presentamos el reclamo ante el organismo de defensa del consumidor que corresponda, donde se convoca a la empresa a una audiencia para intentar un acuerdo.
Si no hay solución, iniciamos la demanda ante los tribunales de Rosario para exigir el cumplimiento, la devolución del dinero y la reparación de los daños que puedan probarse.
En general, podés exigir que lo reparen dentro de la garantía. Si la reparación no es satisfactoria, la ley te permite optar entre el cambio por un producto nuevo, la devolución de lo pagado o una rebaja del precio, además de reclamar los daños que hayas sufrido. Guardá la factura, la orden de servicio técnico y todo intercambio con el vendedor.
Como regla, la garantía legal es de seis meses para productos nuevos y de tres meses para usados, contados desde la entrega, y las partes pueden pactar un plazo mayor. Esa garantía la deben tanto el vendedor como el fabricante y el importador. Hay situaciones particulares según el tipo de producto, por lo que conviene revisar tu caso con la documentación de la compra.
En las compras hechas a distancia, por internet o por teléfono, la ley reconoce en general el derecho a arrepentirse dentro de los diez días corridos desde que recibiste el producto o se celebró el contrato, sin dar explicaciones y sin costo. El vendedor debe informarte ese derecho y facilitar su ejercicio. Algunas contrataciones tienen excepciones, así que conviene verlo en concreto.
Desconocelo cuanto antes y por escrito ante el banco o la tarjeta, pidiendo número de reclamo, y guardá los resúmenes donde aparece. Los resúmenes de tarjeta tienen un plazo breve para ser cuestionados, así que no conviene dejarlo pasar. Si no te devuelven el dinero o no te responden, se puede intimar formalmente y avanzar con un reclamo administrativo o judicial.
Sí. Tenés derecho a acceder a tus datos y a pedir que se rectifiquen o se supriman cuando son falsos, están desactualizados o ya no corresponde informarlos. El pedido se hace primero ante la empresa que informó el dato y ante el banco de datos. Si no lo corrigen, existe una acción judicial específica, y puede reclamarse el perjuicio que te haya causado.
El reclamo ante los organismos de defensa del consumidor es, en general, gratuito. Para la vía judicial, la ley prevé un beneficio de justicia gratuita a favor del consumidor, cuyo alcance se evalúa en cada caso. Los honorarios profesionales se rigen en Santa Fe por la ley arancelaria provincial. En la primera consulta te explicamos con claridad qué costos podría tener tu reclamo.
Depende. Para montos bajos suele ser más razonable la intimación y la instancia administrativa, que no requieren un juicio. La ley también contempla, en ciertos casos, una multa a favor del consumidor cuando la conducta de la empresa fue grave, lo que puede cambiar la ecuación. Te decimos con franqueza si el reclamo justifica el esfuerzo antes de que gastes tiempo o dinero.
Los plazos varían según el tipo de reclamo y la vía elegida, y algunos son cortos: el cuestionamiento de un resumen de tarjeta, el arrepentimiento de una compra o la garantía de un producto. Por eso lo más prudente es consultar apenas aparece el problema y, mientras tanto, dejar constancia escrita de tus reclamos ante la empresa.
Atendemos en Rosario y Funes, Roldán, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, San Lorenzo.
